El Buén Samaritano, Vive

Actualizado: 4 jul 2021

Con frecuencia, y ante determinadas peticiones de ayudas que formulamos, tendemos a creer que el desinterés y la falta de valores humanitarios imperan en nuestra Sociedad, dado que la respuesta recibida es nula.

Pero cuando vemos que hay personas que en circunstancias difíciles se vuelcan en socorrer a

los demás, nos damos cuenta de cuán equivocados estamos y tenemos que pensar que, o bien nuestro mensaje y petición no tenía la suficiente entidad para despertar compasión, o bién por el medio empleado en transmitir el mensaje o por la torpeza de su enunciado la misiva cayó en saco roto. si bien, a veces, nos podemos encontrar con personas como los personajes del sacerdote o el levita de la parábola, estos son muy pocos. Yo, la verdad nunca he visto a nadie que ante una situación de extrema necesidad de una persona se desentienda y mire para otro lado.

Con la pandemia que estamos viviendo se ha puesto de relieve la ayuda, solidaridad y los sacrificios que unos han hecho por otros. Hace unos días un viandante por la acera de una calzada, cayó fulminado, convulsionando debido a algún ataque, epiléptico o parecido en síntomas. Inmediatamente varios automobilistas pararon para socorrer a la persona caída. Sólo pude agradecer en mi interior, la acción de aquellas personas, ya que yo no pude parar, mi coche era el cuarto o quinto en el orden circulatorio y ya había muchas personas interesándose en el suceso. Ayer mi mujer y yo, nos afanábamos, en el aparcamiento de una gran superficie, por cargar en nuestro vehículo un saco de arena que precisábamos para una obra. Un joven bajó de su vehículo para ayudarnos.

Y así, pienso que la generosidad y el amor al prójimo existe, que el buen samaritano vive, que está entre nosotros, y es mas habitual de lo que creemos percibir, que ejemplos como la parábola del buen samaritano son cotidianos, por tanto, sigamos estos generosos ejemplos y seamos más precisos y claros a la hora de nuestras peticiones de solidaridad y a buen seguro que no nos veremos defraudados